Comenzamos nuevo hilo de reseñas, correspondiente al mes de Marzo. Desde el PAMMHG os animamos a compartir vuestras impresiones en forma de reseña sobre cualquier obra que no sea cómic, cine o de televisión que hayáis disfrutado recientemente.
Este es un hilo sólo para reseñas; cualquier mensaje que no se ajuste a este formato será borrado. Si queréis dejar un comentario o puntualización de interés a cualquiera de las reseñas que se vayan posteando, podéis hacerlo en este enlace, o bien, si prevéis que el asunto puede dar juego, usando el hilo dedicado al personaje u obra en cuestión o en caso de no existir, abriendo un hilo de debate en cualquiera de las otras secciones del PAMMHG concebidas para ello. También os recordamos que de incluir imágenes, estas deben ceñirse a un tamaño razonable, no excediendo nunca el tamaño del cuerpo de la reseña. Esto se deberá cumplir a rajatabla para evitar descuadrar el portal. Cualquier imagen excesivamente grande será borrada.
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Reseñas Otros - Marzo 2011
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Final Fantasy VII Crisis CoreHace muchos años (¿tantos ya?), cuando jugábamos a nuestra querida y ya lejana Play Station (la uno, la original), había una saga que realmente nos mantuvo horas y horas quemando la consola, esa saga se llamaba Final Fantasy. Cuando Square Enix era solo Square y realmente innovaba a cada nueva entrega que sacaba, preocupándose no solo por los gráficos y el control, sino también por ofrecer novedad en cuanto a estilo e historia. Pero, por mucho que pase el tiempo y por buenas que fueran las entregas VIII y IX, existe un título de la PSX que es recordado incluso hoy en día, el ya mítico Final Fantasy VII, el juego de SOLDADO, Cloud, Midgar, AVALANCHA, Jénova y, ante todo: Sephirot. Una acumulación de conceptos que bebía de Blade Runner (futuro distópico dominado por los excesos de la tecnología y un lugar donde ni siquiera podía verse el cielo o la vegetación) y de la ciencia ficción futurista por lo general, mezclando a las criaturas monstruosas con la ciencia, la magia y una pseudoreligión basada en las materias y la corriente vital. Un universo fascinante que quedó en la mente de todo el colectivo, pese a que el juego distaba mucho de ser perfecto. Sin embargo, bien que echamos horas para comprobar la terrible historia de Cloud, el tipo que creyó ser Zack. ¿Y quién era Zack? El verdadero agente de SOLDADO que observó desde muy de cerca la caída a los infiernos de Sephirot. El hombre que sufrió en sus carnes la degradación de Shinra y lo peligroso de sus experimentos, sin moralidad alguna, jugando con la energía MAKO y la genética para crear un colectivo de monstruos que espantaría al mismísimo Bosco. Toda esa historia se cuenta muy por encima en aquel mítico juego de PSX. Ahora, en la portátil de Sony, podemos disfrutar de esa precuela deseada protagonizada por el susodicho Zack, que muestra todo aquello que ocurrió antes de que Cloud acabara con AVALANCHA, antes de que incluso Sephirot perdiera la chaveta. Y ese y no otro, es el mayor aliciente de FF VII: Crisis Core. Un juego que nace de la nostalgia y las ganas del jugador de seguir explorando ese rico universo tan desaprovechado y con tantas posibilidades. Su historia también sirve para tapar los agujeros de la película en CGI que se sacó hace tiempo: Final Fantasy Advent Children. Esos tres productos, y no otros (olvidemos aquel juego protagonizado por Vincent, por favor) componen una trilogía de lo que es la historia general del mundo mostrado en la séptima entrega de la saga. Así pues, ya solo por la historia merece la pena este juego de PSP, está muy bien desarrollada y resulta emocionante en algunos momentos, con el único defecto de que la némesis parece un poco forzada y no posee el carisma suficiente. El sistema de juego no es el combate por turnos del que estábamos todos tan acostumbrados. Posee, por otro lado, un sistema de lucha en tiempo real muy parecido al que podemos ver en la saga de Kingdom Hearts, así que nos enfrentamos a los enemigos a espadazo limpio y en solitario. Lo curioso es que pese a este cambio, el sistema de materias permanece, y éstas pueden subir de nivel y alcanzar el MAESTRO, tal y como ocurría antaño. La segunda diferencia la tenemos en la forma en que obtenemos experiencia: Con el azar. No basta con buscar batallas y ponerse a derrotar a enemigos a saco, sino que también hay que tener suerte para ir mejorando, ya que todo nos lo jugamos a una ruleta que aparece de vez en cuando y que muchas veces resulta decisiva a la hora de finalizar un combate. Lo cual es un poco desquiciante a veces, ya que no da la impresión de que merezca la pena esforzarse y ponerse a batallar para mejorar al personaje. Lo que le quita cierto incentivo a las misiones, cuyas compensaciones se encuentran más bien en los objetos que son entregados al final de éstas. Sin ellas, lo cierto es que estaríamos hablando de un juego muy corto y lineal, ya que la historia te lleva de un lugar a otro, pero nunca ofrece bifurcaciones ni libertad para explorar el mundo del personaje. No hay mapa mundi, eso que quede claro. Y demos gracias a que en cierto modo las peleas son ligeras y divertidas, porque de otra forma sería un juego bastante lamentable, con una buena historia, pero muy justo en todo lo demás. Los gráficos, por otro lado, son una gozada. Nada que ver con lo que teníamos en el viejo Final Fantasy VII. Cloud, Zack, Aeris y compañía jamás tuvieron un aspecto tan saludable. Explotan por doquier el potencial de la portátil y hay momentos en los que ni siquiera se echan de menos los vídeos con los que suele obsequiarnos Square Enix que, dicho sea ya de paso, tienen aquí el nivel que posee la propia película, lo que quiere decir que se mantiene a la perfección la estética de la misma, con unos diseños muy bien acabados, un Zack que varía a lo largo de la aventura y otros personajes que también pasan por una serie de cambios que los hacen muy interesantes. Incluso los monstruos sufren un lavado de cara muy grato, ahora el número de polígonos ha subido y las texturas son mucho más realistas. Algunos escenarios, todos en completo 3D, se recuperan con gran habilidad y son muy reconocibles. Visitar de nuevo el mundo de Final Fantasy VII, con un aspecto tan agradecido como este, es otro de los alicientes del juego, que una vez más demuestra que sus virtudes vienen especialmente por los recuerdos de su secuela sacada años atrás.Así pues, tenemos uno de los mejores juegos que se puedan conseguir para la portátil de Sony que, sin embargo, podría haber estado más cuidado en alguno de sus apartados con ideas menos surrealistas (esa ruleta...) y un poco menos de linealidad, que es lo que más daño le hace, ya que se apoya demasiado en las misiones para ofrecer variedad, cuando éstas acaban siendo un auténtico agobio. Por suerte, su historia, gráficos y dinamismo, hacen que merezca la pena jugarlo aunque sea una vez, e intentar hacérselo al 100% es toda una proeza que alarga sus horas de vida. Probablemente sea el mejor spin-off (si es que se puede llamar así, siendo una precuela directa) de esta entrega de la saga. Emociona y sorprende en algunos momentos, lo que no es poco. Valoración: 7/10. |
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Canción de Hielo y Fuego #1: Juego de Tronos"Tienes que leer Canción de Hielo y Fuego, te aseguro que te gustará". "Tiene todos los ingredientes que tú buscas: acción, buenos personajes, traiciones, conspiraciones, conceptos fascinantes... no te arrepentirás". Esto me decían unos cuantos lectores de la dichosa saga. "No, gracias", respondía yo, "no tengo tiempo para leer libros". Qué ironía, porque ahora lo que no tengo es tiempo para leer cómics o ver series. ¡Estos puñeteros libros son los que lo ocupan ahora mismo! En la parte inferior de los susodichos debería haber una inscripción que rece así: "Estas novelas son peligrosamente adictivas y perjudiciales para su vida social". Lo segundo lo menciono porque ahora no puedo refrenar el impulso de irme a alguien y hablarle de la dichosa saga. Ahora comprendo por qué tantos hicieron lo mismo conmigo, esperando ver un brillo en mis ojos para engancharme a ella y conseguir tener a alguien más con quien comentarla. Y es que hay muchísimo que contar, la primera novela titulada "Juego de Tronos" supone una carta de presentación para todo el grueso que vendrá, presumo, en los siguientes tochos. Pero cualquiera dice que por ello es una obra menor, debe ser la mejor presentación de todo un universo con historias pasadas y futuras que he podido ver hasta el momento. Que el resto pueda ser más o tan fascinante como lo aquí escrito parece una tarea titánica de la que ignoro si su escritor, George R. R. Martin, podrá salir airoso, y más a día de hoy, faltando todavía tres entregas. De lo que no cabe duda es que, para empezar, ya parece inigualable. Montones de clanes, de personajes, de conceptos, escenarios y de subtramas que giran alrededor de una sola. Con una historia tan coral donde es difícil elegir incluso personaje favorito, Martin tuvo la genial idea de centrar cada uno de los capítulos en un solo personaje, aún corriendo el riesgo de desesperar al lector por mostrar a unos más interesantes que otros. Por suerte, tal es la habilidad del escritor que consigue fascinarnos con todos por igual, sean estos nobles, traicioneros, caprichosos, patanes o pusilánimes. Da igual, los hay de todos los colores y para todos los gustos. No importa que la historia de Daenerys apenas tenga relación, por el momento, con el choque entre clanes o las conspiraciones palaciegas que pueden darse en el castillo de Robert Baratheon. No importa si las ideas de Vyseris o de Sansa no tienen nada que ver con las del carismático Tyrion Lannister, como tampoco importa si la trama de Jon Nieve ocurre lejos de las intrigas de la casa del Rey. Aunque todas transcurran paralelas y con intereses muy diversos, ninguna toma protagonismo. Todas importan, todas asombran y, por supuesto, queremos ver cómo se va desarrollando cada una hasta que todas colisionen en algún punto. La grandeza de la novela reside en la ambición de crear un complejo puzzle repleto de personajes avariciosos con intereses, ganas y empeño por conseguir sus objetivos.Nada de esto sería igual sin un buen retrato de todos y cada uno de los personajes que conforman el relato. Como iba diciendo, ninguno es lo que parece, nadie es un tópico andante y actúan de forma que es difícil adivinar qué es lo que harán a continuación, pero siempre se comportan según su personalidad. Y por supuesto, nada de todo esto sería igual si no pasaran cosas realmente peliagudas, con momentos en donde es fácil sufrir por algún que otro personaje metido en una peligrosa situación. El status quo jamás permanece demasiado tiempo impasible, la historia es tan cambiante como el agua mecida por el viento: sus ondas lo cubren todo y perjudican o benefician a más de uno según la situación del momento. Nadie permanece inalterable y la muerte está a la vuelta de la esquina. Nunca se sabe cuándo puede llegar el final de cada uno, lo que hace aún más interesante esta novela de fantasía. Una fantasía que, por otro lado, se antoja realista, más medieval que fantástica, pero parece que hasta eso podría llegar a cambiar. En resumen, es una de las mejores historias que he podido llevarme a la cara, simple y llanamente. Ha sido una suerte que la cadena HBO fuera la que comprara sus derechos, porque difícilmente existe otra que sea capaz de ser fiel a la ambigüedad de tan crudo amasijo de intereses, envidia y honor retorcido. Se acerca el invierno, y ojalá sea tan largo como predicen. Valoración: 9/10. |
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Canción de Hielo y Fuego #2: Choque de ReyesNo hay nada peor que empezar una saga con un libro tan excelso como Juego de Tronos. George R. R. Martin cometió el "error" de empezar dándolo todo, ofreciendo sus virtudes al servicio de una gran historia que comienza con fuerza y osadía, siempre por delante del lector y capaz de sorprender en cada uno de los capítulos que la compone. Por eso, cuando se llega a la lectura del segundo libro, es difícil aceptar algunos de los pequeños cambios o perder el factor decisivo de la novedad. En otras palabras, el lector está más acostumbrado, ya ha sido mimado antes y no permitirá que se baje el nivel ni tan siquiera unos mínimos. Se podría decir que esta segunda entrega, Choque de Reyes, lo mantiene, pero para el que esto escribe, ya no deslumbra tanto como antes, aún siendo un excelente libro de conspiraciones, personajes y aventuras. Ahora la familia Stark no es la absoluta protagonista. Los capítulos están más diversificados y los que los encabezan se van alternando con más frecuencia y distancia entre ellos. Algunos de los secundarios toman el protagonismo, como es el caso de Theon y aparecen algunos nuevos de lugares que todavía no habíamos presenciado pero sí habíamos visto nombrados anteriormente. En todo caso, la situación se ha diversificado mucho más, y el status quo comienza a variar paulatinamente, de un modo tan sutil que ni siquiera nos damos cuenta a primera vista. Sin embargo, esta vez la organización a partir de capítulos enfocados en varios personajes es bastante más irregular que en Juego de Tronos, como si a Martin le costara un poco habituarse a la complejidad de la larga red que confecciona. Es decir, antes todo resultaba igual de interesante, a excepción quizá de cierta hija de cierto rey. Pero ahora unas tramas se ponen por encima de las demás, y la razón no es otra que los diferentes grados de preparación que necesitan unas u otras para alcanzar el clímax esperado. No cabe duda de que, por la recta final del libro, el escritor consigue la solidez esperada y todo, por fin, vuelve a ser igual de trascendental y crucial. Mientras tanto, quizá echemos de menos las desventuras de Arya por encima de las de Bran o las trifulcas de Tyrion por encima de las de Jon Nieve, por citar dos ejemplos. No obstante, es difícil no asombrarse al observar la habilidad con la que Martin consigue permanecer siempre por delante del lector. Lo cierto es que nada resulta previsible, intentar averiguar lo que viene a continuación es muchas veces tarea imposible. Por ello, esta lectura es siempre interesante, sobre todo porque los personajes evolucionan constantemente y están muy bien escritos, no hay dos que se parezcan y todos persiguen sus sueños, luchan contra sus fobias y defienden lo que creen. Por tanto, todo lo que era genial en Juego de Tronos persiste aquí, sin que nada resulte repetitivo. De hecho, la única trama que pueda considerarse similar a otras del libro anteriormente citado es la de Tyrion, por estar éste en una situación similar a la que estuvo otro personaje. Pero el enano de los Lannister se preocupa por llevar las conspiraciones de Desembarco del Rey en otra dirección, al poseer un carácter sumamente distinto al de su predecesor. Como la vida misma, nada ocurre otra vez de la misma forma, aunque hayan secundarios que pretendan repetir conflictos éstos nunca se desarrollan igual. Y es que lo mejor de esta saga se encuentra en los detalles: los sueños, los símbolos, las costumbres, vestimentas, canciones, el idealismo de las situaciones de antaño frente a la crudeza de las actuales... La preparación a fuego lento de todo un universo memorable que parece tan real como el nuestro.Por eso, pese a que subjetivamente pueda encontrar momentos que no son tan estimulantes y emocionantes como otros en esta segunda entrega, mientras continúe presentando un mundo tan rico como el mostrado, me veré obligado a no bajar de la nota presentada. Qué ganas hay de leer Tormenta de Espadas y qué huérfano me siento sin Invernalia. Valoración: 8/10 |
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Apocalipsis ZPara encontrar el origen de Apocalipsis Z hay que bucear unos años en el pasado, a la época en la que el escritor y abogado Manuel Loureiro emprendió la aventura de narrar, a través de un blog, la caída de la civilización y sus esfuerzos por sobrevivir en un mundo dominado por los zombies. una aventura que le ha llevado a publicar dos libros con notable éxito de ventas. Conocí esta obra en aquella época, fueron unos meses devorando las entradas ya escritas por Manuel y entrando diariamente en el blog esperando encontrar un nuevo capítulo. Ahora he encontrado una buena razón para releer Apocalipsis Z gracias a la iniciativa 1libro = 1euro, a la que el autor pontevedrés se ha adherido con este título. La mecánica de la iniciativa es sencilla: descarga el libro gratuitamente, ya sea en formato ePub o compatible con el lector kiddle. A cambio, solo se pide donar al menos un euro para save the children. Si quieres donar más o directamente no donar nada, es algo que queda entre tu conciencia y tu. Una interesante iniciativa a tener en cuenta para todos aquellos que tenéis un lector de libros electrónicos a la que podéis acceder desde aquí. Con semejante título ya podéis imaginar por donde van los tiros: El mundo entero se va al carajo y de repente el pesado de tu vecino, el cual ahora no tiene un aspecto demasiado saludable que digamos, pretende merendarte. Y al autor del libro todo este jaleo le pilla en Pontevedra, desde donde tendrá que huir en busca de un lugar seguro. El libro tiene dos partes: La primera, titulada el blog es la que más directamente bebe del medio que lo vio nacer. Se presenta como el blog personal del autor, desde el cual ir compartiendo con los internautas sus vivencias e impresiones sobre las noticias de actualidad, como ese conflicto en una pequeña ex república soviética que en un principio no merece más de dos mnutos de atención por parte de los medios. Pero a medida que pasan los días, el conflicto ira tomando tintes cada vez más escalofriantes, mientras que Manuel nos hace testigos a través de su blog del fin de la civilización. Esta primera parte es la que en mi opinión más frescura posee, consiguiendo el autor mantener la tensión y el ritmo, haciendo creíbles las decisiones del protagonista y las situaciones que tienen lugar por todo el mundo. La segunda parte del libro llega cuando ya no es posible continuar con la idea del blog. Y es que menuda mierda de apocalipsis si el protagonista puede permanecer en su casa seguro y contandolo todo a través de internet ¿no? Eso mismo debió pensar Loureiro y por ello, cuando todo se va al carajo, internet deja de funcionar y es necesario huir empieza la segunda parte, el diario. Si la primera parte narraba el inicio de todo, en esta segunda parte ya entramos en materia y somos testigos de los esfuerzos del protagonista (y su gato) por sobrevivir y encontrar otros supervivientes y un lugar seguro en el que refugiarse. El hecho de que apocalipsis z viese la luz a través de un blog, no es sólo algo anecdótico, sino que este detalle se deja sentir a lo largo del relato: en más de una ocasión tendremos la sensación de que el relato se mueve con algo de improvisación. Lo que probablemente sea así en mayor o menor medida. Algo inevitable, por otra parte, cuando lo escrito con anterioridad está ya a disposición del público y no es posible volver atrás para modificarlo. Pero en general el libro mantiene un buen ritmo, logrando cierta empatía hacia el protagonista (aunque yo al gato me lo hubiera merendado al segundo día de pasar hambre, que lo sepas, Manuel) a pesar de no estar excesivamente bien definidos (poco sabemos realmente del protagonista principal, y mucho menos de los personajes secundarios con los que se cruza a lo largo de la narración). Ciertamente el ritmo decae en algunas partes, pero consigue recuperar el interes. En definitiva, un libro que no cambiará tu vida, pero que resulta más que entretenido. Valoración: 7 / 10 ![]() |
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MARVEL VS. CAPCOM 3: FATE OF TWO WORLDSTras más de 10 años de espera, al fin Capcom se decide a resucitar una de sus franquicias más lucrativas y mejor valoradas dentro del competitivo mercado de los fighting games. Y a grandes rasgos se puede decir que la espera bien ha valido la pena. MvC3: Fate of Two Worlds es un juego de lucha rápido, endiabladamente divertido, y un disfrute en general para los fans de uno u otro universo. Lo cierto es que rompe bastante con la dinámica de las entregas anteriores, ya que han cambiado el sistema de ataque para adecuarlo al del Tatsunoko Vs. Capcom, pero una vez que nos acostumbramos a él se puede apreciar que el juego gana infinitamente en dinamismo. De hecho, las nuevas mecánicas sirven para que tanto los jugadores que buscan algo más "técnico" (sin llegar a los niveles del Tekken o los Virtua Fighter, no obstante) como los que piensan que este género no es lo suyo encuentren un término medio, y ese "para todos los públicos" es algo que, a título personal, se agradece bastante. El plantel de personajes es excelente, ya que salvo un par de excepciones (Ryu/Akuma, Lobezno/X-23) no hay clónicos y hasta los nombrados tienen suficientes cambios en su jugabilidad para dotarlos de distintas opciones de manejo. Luego ya está el criterio personal de cada uno, pues está claro que en este tipo de productos siempre se va a echar en falta a tal o cual personaje (a mí, mismamente, me hubiera gustado ver algunos que se barajaban durante el desarrollo del juego). Lo que me parece reprochable es la política de Capcom de los DLC's (personajes descargables), máxime sabiendo que los dos primeros ya venían incluidos en el disco del juego y han podido ser hackeados... Para que os hagáis una idea, si un juego como novedad no baja de los 60 €, imaginaos pagar luego 5 € más por cada nuevo DLC que se les ocurra a los programadores. Una vergüenza, vaya. Volviendo al juego en sí, los escenarios son pocos, pero ciertamente espectaculares. Si bien a pesar del colorido y los mil y un efectos que los pueblan tienen un tono bastante oscuro (algo que no pocos invitados me han hecho notar tras sus primeras partidas, xdd), yo pienso que ello se debe a que lo que se ha buscado desde el principio es que la atención de los jugadores vaya a los personajes, auténticas 'estrellas' de la función. En el apartado musical nos encontramos con remezclas de los juegos anteriores que, lógicamente, no serán del agrado de todos. Hay temas buenísimos, como los de Deadpool o X-23, y otros más mediocres que no igualan la calidad de los originales (duelen, particularmente, las remezclas de Ryu y Chun-Li, que han perdido toda su épica en pos de ritmos más modernos, machacones y repetitivos). Los efectos de sonido (golpes, explosiones) y voces de doblaje me han parecido muy buenos, aunque al igual que los otros apartados, dan la impresión de ser soberbios o mejorables en función de cada personaje. En este sentido, hay un personaje al que no puedo dejar de destacar por encima del resto, y ése es Deadpool, el Mercenario Bocazas: su integración en el juego es IMPRESIONANTE, gracias al trabajo de su doblador y el equipo de diseño de Capcom por captar toda su esencia y añadir, de paso, a un personaje divertidísimo en la trama. Ya sólo me quedaría hablar de las distintas opciones y modos de juego, pero sinceramente MvC3 no aporta nada nuevo, ahí. Creo que hay juegos mucho más completos y mejor planteados para un solo jugador (el Street Fighter 4, sin ir más lejos, de la misma compañía), y lo mismo podría decirse del on-line, que al principio planteaba algunos problemas, pero que poco a poco se ha ido mejorando, a pesar de que sigan faltándole más opciones que otros juegos sí tienen. Es justo reprocharle a Capcom que, ante un producto como éste, esperadísimo por parte de los fans desde hace tanto tiempo, podría haber cuidado mucho mejor esos detalles de cara al producto final... Aunque el resultado no pueda calificarse de malo o mediocre, en absoluto. Pero son esos pequeños detalles los que diferencian un juego notable de uno sobresaliente, como creo que es el caso. En cualquier caso, si sois fans de la Capsule Company, de los juegos de lucha, de los personajes Marvel o de los videojuegos con ese ambientillo 'festivalero' para echarse unas risas o unos piques con los amigos, MvC3 es vuestro juego. Y quién sabe, si los hados le son propicios y la comunidad jugona lo respalda, quizá no haya que esperar otra década para ver una secuela que pula y mejore esos aspectos mejorables que he procurado mencionar, e incluso puede que su éxito le abra la puerta a otras franquicias deseadas por los aficionados... Pero eso ya se verá con el tiempo. De momento podemos disfrutar de un juego auténtico y muy divertido, que no es poco. Valoración: 8 / 10 I need blood and you've got more than enough!
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Las Legiones MalditasAfricanus fue la primera entrega de la trilogía de Escipión, un titánico trabajo llevado a cabo por Santiago Posteguillo, que con tanta dedicación y solidez narra a su modo las aventuras del joven Publio, un procónsul que cambió para siempre el destino del mundo cuando Roma se enfrentó a una de sus mayores amenazas durante la época de su gran imperio: el propio Aníbal Barca, el general cartaginés más indómito y legendario. Si bien, es cierto que para un lector sumergido en las narraciones de la mítica saga de Canción de Hielo y Fuego este tipo de historias adolecen de cierto realismo que sí poseen, pese a su contexto ficticio, las epopeyas ocurridas en Poniente. Y esto se debe al sentido de épica casi hollywoodiense que posee el escritor e historiador español, en el cual es fácil distinguir a los héroes incorruptibles de los villanos de carcajada fácil. No es algo que sea demasiado grato para el lector más avispado y exigente, por ello Africanus, pese a sus grandísimas virtudes (que las tiene) no termina de convencer del todo como relato histórico que es. Sin embargo, en ocasiones, cuando un libro está bien escrito, cuando es capaz de emocionar, inquietar y mantener en vilo... no importa demasiado el modo en que esté narrada la historia, no si consigue su objetivo. Para mi regocijo, puedo decir que Las legiones malditas consigue lo que se espera de ella. Aún siendo Fabio Máximo un villano de tebeo (del malo, que está expresión es algo injusta), no cabe duda de que esta vez, por fin, los buenos han dejado de ser tan maravillosos. De hecho, aunque Emilia siga siendo una mujer intachable e irreprochable en todos los aspectos, aunque la familia de los Escipiones y los Paulos parezca salida de la Casa de la Pradera en algunas ocasiones... al menos los personajes más importantes, los que esta vez sí llevan el peso de la historia: Publio Cornelio Escipión y su segundo al mando, el imbatible Cayo Lelio, realizan actos que a ojos de sus enemigos deberían resultar villanescos. Dicho de otra forma, Posteguillo, aunque sigue manteniendo una pose hacia los romanos totalmente parcial con el objetivo de lograr que el lector se identifique con ellos, ha aprendido a no esconder en absoluto la barbarie de algunas de sus costumbres tanto fuera como dentro de la batalla. Es así como asistimos a una evolución más que convincente del joven procónsul, que esta vez no es el crío inexperto y valiente que veíamos en la primera entrega, en esta segunda se convierte, progresivamente, en un mucho más aguerrido guerrero y en un más que convincente estratega, digno de recibir, años después, la admiración del también muy capaz Julio César. Por tanto, gracias a este pequeño atisbo de ambigüedad, la situación se vuelve infinitamente más interesante. Es más, las situaciones se suceden a un ritmo perfecto. Suceden más cosas, se narran más años en menos páginas y no hay tiempo para el aburrimiento. Las discusiones entre los grandes líderes son fascinantes, las conspiraciones en el Senado se leen con agrado y sorpresa. Las traiciones y las consecuencias ponen el vello de punta en determinadas ocasiones. Pero lo mejor de todo es que las batallas siguen narradas con maestría, con asombrosa lucidez, claridad y épica. Están descritas de forma que es imposible perderse y resulta aún más sencillo imaginarlas, siendo la última la más impactante de todas, la más heroica e impresionante, con unos romanos que lo tenían todo en su contra y pese a todo lucharon sin palidecer ante el contrario. Y es que esa es la gran baza de este libro: narra la aventura de un hombre que lo consiguió todo pese a tener todos los factores en su contra. Aún siendo Aníbal el que llevaba la voz cantante, aún sufriendo el desprecio del Senado, aún sorteando peligros de traición dentro de sus propias legiones... Escipión persiste y se niega a ceder terreno, simplemente logra sortear todos los obstáculos. Es, sin duda, una historia que merece la pena leer. Realmente emocionante. Por ello, esta secuela es superior a la precuela en todos los aspectos, más centrada en su protagonista y menos coral, lo que quizá fuera ventajoso y provechoso para su escritor, más talentoso para las grandes batallas que para el desarrollo de personajes. Al centrarse en unos pocos y al ser bastante más lineal (el teatro cobra menos importancia con un Plauto más secundario que, sin embargo, no se echa mucho de menos), consigue aprovechar todas sus virtudes y ofrece un libro que debería ser del agrado de todos aquellos que sientan fascinación por la historia de Roma. Valoración: 8/10 |
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El sistema de juego no es el combate por turnos del que estábamos todos tan acostumbrados. Posee, por otro lado, un sistema de lucha en tiempo real muy parecido al que podemos ver en la saga de Kingdom Hearts, así que nos enfrentamos a los enemigos a espadazo limpio y en solitario. Lo curioso es que pese a este cambio, el sistema de materias permanece, y éstas pueden subir de nivel y alcanzar el MAESTRO, tal y como ocurría antaño. La segunda diferencia la tenemos en la forma en que obtenemos experiencia: Con el azar. No basta con buscar batallas y ponerse a derrotar a enemigos a saco, sino que también hay que tener suerte para ir mejorando, ya que todo nos lo jugamos a una ruleta que aparece de vez en cuando y que muchas veces resulta decisiva a la hora de finalizar un combate. Lo cual es un poco desquiciante a veces, ya que no da la impresión de que merezca la pena esforzarse y ponerse a batallar para mejorar al personaje. Lo que le quita cierto incentivo a las misiones, cuyas compensaciones se encuentran más bien en los objetos que son entregados al final de éstas. Sin ellas, lo cierto es que estaríamos hablando de un juego muy corto y lineal, ya que la historia te lleva de un lugar a otro, pero nunca ofrece bifurcaciones ni libertad para explorar el mundo del personaje. No hay mapa mundi, eso que quede claro. Y demos gracias a que en cierto modo las peleas son ligeras y divertidas, porque de otra forma sería un juego bastante lamentable, con una buena historia, pero muy justo en todo lo demás.
Los gráficos, por otro lado, son una gozada. Nada que ver con lo que teníamos en el viejo Final Fantasy VII. Cloud, Zack, Aeris y compañía jamás tuvieron un aspecto tan saludable. Explotan por doquier el potencial de la portátil y hay momentos en los que ni siquiera se echan de menos los vídeos con los que suele obsequiarnos Square Enix que, dicho sea ya de paso, tienen aquí el nivel que posee la propia película, lo que quiere decir que se mantiene a la perfección la estética de la misma, con unos diseños muy bien acabados, un Zack que varía a lo largo de la aventura y otros personajes que también pasan por una serie de cambios que los hacen muy interesantes. Incluso los monstruos sufren un lavado de cara muy grato, ahora el número de polígonos ha subido y las texturas son mucho más realistas. Algunos escenarios, todos en completo 3D, se recuperan con gran habilidad y son muy reconocibles. Visitar de nuevo el mundo de Final Fantasy VII, con un aspecto tan agradecido como este, es otro de los alicientes del juego, que una vez más demuestra que sus virtudes vienen especialmente por los recuerdos de su secuela sacada años atrás.


Montones de clanes, de personajes, de conceptos, escenarios y de subtramas que giran alrededor de una sola. Con una historia tan coral donde es difícil elegir incluso personaje favorito, Martin tuvo la genial idea de centrar cada uno de los capítulos en un solo personaje, aún corriendo el riesgo de desesperar al lector por mostrar a unos más interesantes que otros. Por suerte, tal es la habilidad del escritor que consigue fascinarnos con todos por igual, sean estos nobles, traicioneros, caprichosos, patanes o pusilánimes. Da igual, los hay de todos los colores y para todos los gustos. No importa que la historia de 
No obstante, es difícil no asombrarse al observar la habilidad con la que Martin consigue permanecer siempre por delante del lector. Lo cierto es que nada resulta previsible, intentar averiguar lo que viene a continuación es muchas veces tarea imposible. Por ello, esta lectura es siempre interesante, sobre todo porque los personajes evolucionan constantemente y están muy bien escritos, no hay dos que se parezcan y todos persiguen sus sueños, luchan contra sus fobias y defienden lo que creen. Por tanto, todo lo que era genial en Juego de Tronos persiste aquí, sin que nada resulte repetitivo. De hecho, la única trama que pueda considerarse similar a otras del libro anteriormente citado es la de Tyrion, por estar éste en una situación similar a la que estuvo otro personaje. Pero el enano de los Lannister se preocupa por llevar las conspiraciones de Desembarco del Rey en otra dirección, al poseer un carácter sumamente distinto al de su predecesor. Como la vida misma, nada ocurre otra vez de la misma forma, aunque hayan secundarios que pretendan repetir conflictos éstos nunca se desarrollan igual. Y es que lo mejor de esta saga se encuentra en los detalles: los sueños, los símbolos, las costumbres, vestimentas, canciones, el idealismo de las situaciones de antaño frente a la crudeza de las actuales... La preparación a fuego lento de todo un universo memorable que parece tan real como el nuestro.



Por tanto, gracias a este pequeño atisbo de ambigüedad, la situación se vuelve infinitamente más interesante. Es más, las situaciones se suceden a un ritmo perfecto. Suceden más cosas, se narran más años en menos páginas y no hay tiempo para el aburrimiento. Las discusiones entre los grandes líderes son fascinantes, las conspiraciones en el Senado se leen con agrado y sorpresa. Las traiciones y las consecuencias ponen el vello de punta en determinadas ocasiones. Pero lo mejor de todo es que las batallas siguen narradas con maestría, con asombrosa lucidez, claridad y épica. Están descritas de forma que es imposible perderse y resulta aún más sencillo imaginarlas, siendo la última la más impactante de todas, la más heroica e impresionante, con unos romanos que lo tenían todo en su contra y pese a todo lucharon sin palidecer ante el contrario. Y es que esa es la gran baza de este libro: narra la aventura de un hombre que lo consiguió todo pese a tener todos los factores en su contra. Aún siendo Aníbal el que llevaba la voz cantante, aún sufriendo el desprecio del Senado, aún sorteando peligros de traición dentro de sus propias legiones... Escipión persiste y se niega a ceder terreno, simplemente logra sortear todos los obstáculos. Es, sin duda, una historia que merece la pena leer. Realmente emocionante.