Animal Man escribió:Da gusto leerse un cómic en el que pasan cosas, acostumbrados actualmente a sagas laaaaargas en las que te puedes leer siete números y no ha pasado absolutamente nada.
Pues es curioso, porque a mí me parece que a veces esas sagas que se denominan tan alargadas me cuentan cosas más interesantes y sustanciales que estas tan densas con tanto contenido del cual salvo como mucho una o dos cosas entre tanta retahíla de sucesos que a mí, personalmente, al final me dejan tal cual estaba, no me dicen nada.
Yo soy de la opinión que cantidad no es sinónimo de calidad, y en estos cómics de Steranko acabé abrumado de tanta situación bizarra, deux machinas sacados con calzador y por doquier, personajes planos que actúan siempre como cabe esperar de ellos... Una simpleza bestial al servicio de la condensación más caótica. Es la impresión que me queda, de verdad. Aunque lo resumiré con un simple:
Me aburrí como una ostra.
Cuestión de gustos, yo no busco esto en un cómic y no veo por qué debería defenderlo más en uno antiguo que en otro moderno. Yo entiendo que es la forma de narrar de la época y lo respeto, intento amoldarme y disfrutarlo sabiendo lo que hay. Lo he conseguido con muchas obras de Stan Lee, Kirby, Ditko o Romita. Pero con esto me fue imposible.